Vivimos en la era digital. Durante los últimos 20 años ha habido un desarrollo tecnológico mayor que en los 100 anteriores. No somos capaces de  vivir sin tecnología. Dependemos de ella para los actos más comunes de nuestro día a día. La pantalla de nuestro móvil es lo último que vemos al acostarnos y lo primero que vemos al despertar. No nos importan los estudios que han demostrado que dormimos peor porque nos somos capaces de desconectar de nuestro móvil o que el grado de concentración va disminuyendo en los jóvenes por su adicción al móvil.

El problema va más allá. La primera palabra que dicen los niños es IPad, y ya no quieren ir a jugar a la naturaleza o estar con otros niños. No solo los pequeños, los adultos somos dependientes de nuestras tecnologías y preferimos quedarnos en casa en vez de ir a dar un paseo. En el trabajo no podemos evitar mirar el móvil cada 15 minutos y esto hace que no estemos tan concentrados en nuestras tareas. Con los amigos preferimos mirar el móvil antes que estar hablando con ellos cara a cara.

¿Por qué estamos siempre pendientes del móvil?

 Si alguien no nos contesta en 10 minutos ya está siendo un mal educado, si no tienes móvil estás desfasado, si no tienes RRSS eres un marginado, etc. Ya existen centros de desintoxicación tecnológica, y seguimos necesitando ayuda porque muchas veces no nos damos cuenta de cuánto nos puede llegar a afectar.

Con esto no hay que pensar que las tecnologías son malas, nos ayudan mucho. Un claro ejemplo es que existen aplicaciones que nos controlan el tiempo que pasamos conectados a internet, al móvil, RRSS, etc

Algunos ejemplos son: Quality time, Break free, Forest y Face Up

Qualitytime dispone de alarmas que cuantifican el número de veces que has desconectado el móvil, mide los minutos que pasas en RRSS, el tiempo total de uso al día, y puedes bloquear el móvil para no pasar tanto tiempo mirándolo. Genera estadísticas, establece comparativas, restringe el acceso a algunas aplicaciones y programa periodos de descanso en los que no recibirás notificaciones. Una aplicación perfecta si tienes adicción a este dispositivo.

Break free es otra de estas aplicaciones que te impiden estar tanto tiempo conectado al móvil. Además de crear estadísticas, establecer comparativas, impedir el acceso a otras aplicaciones, también impide la conexión a internet y puede usarse como control parental. Si eres un padre con hijos adictos a internet y al móvil, esta es tu aplicación.

Forest da un giro a las a aplicaciones anteriores. Te plantea un reto para ver si eres capaz de estar 25 minutos sin estar conectado al móvil. Esto lo hace para que te entregues a las labores que estás haciendo sin desconcentrarte. La idea es lograr crear un bosque por cada tempo que no estemos con el móvil (25 minutos seguidos). En caso de que fallen las fuerzas intentará disuadirnos con mensajes motivantes. Para que sigamos luchando por desconectar nos permite compartir estadísticas con nuestros resultados. Esta app es la mejor para conseguir desengancharnos pasándolo bien.

Face Up al igual que Forest intenta ayudarnos de una manera entretenida. Además de crear estadísticas, comparativas y darnos resultados, nos permite jugar con nuestros amigos a PhoneStack, que hace que el primero que mira el móvil paga la ronda.

Unas apps que demuestran que no existe hipocresía en que la tecnología nos ayude a vivir sin ella, ya que el fin de los avances es que nos ayuden a mejorar nuestra calidad de vida.